welcome!




Creo que mi pasión por escribir tiene que ir más allá de algunas palabras que no han sido publicadas...


Espero disfruten de los escritos, pues yo lo hago.


Saludos cordiales



Glo


=)


..

viernes, 1 de mayo de 2009

Del verano

Ayer, cuando regresaba a casa, era tan tarde que alcancé el último metro. Estaba tan lleno que no tuve opción y me subí al segundo vagón porque ya estaban cerrando las puertas. Como otras personas trataban de subir también, una persona que estaba en el vagón se movió para que quedara un espacio para que yo pasara. Le dije gracias y al mirarlo me dí cuenta que era el niño que conocí en la playa. No esperaba verlo después de tanto tiempo.

Recuerdo que este verano durante las vacaciones en la playa caminaba descalza pensando en todos los buenos momentos que viví junto a mi amigos. Las veces que quemaron la comida, cuando olvidaban las llaves y cuando siempre las mujeres del grupo terminaban por lavar los platos. Al final del verano las amistades se reforzaron más y creo que hasta maduramos un poco, bueno, sólo un poco.

Cuando era tiempo de regresar a casa, caminé por la playa disfrutando de los últimos momentos junto al mar. Me senté en el arena suspirando por el hermoso paisaje que tenía en frente a mis ojos. De pronto, apareció el típico niño preguntando la hora, aunque llevaba reloj en su muñeca supe que quería conversar conmigo más que saber la hora. Terminamos hablando más de una hora, aunque no se molestó porque no le di mi número, ni le dije mi nombre, si me dijo que algún día nos volveríamos a ver. No sé por qué lo hice en realidad, pero creo que no quería tener la esperanza en algo que no resultara. De todas formas, fue una linda tarde que he recodado como una extraña experiencia.

Bueno, ayer realmente me sorprendió este encuentro. No dije nada porque habían muchas personas alrededor que además estaban muy calladas, pero casualmente nos bajamos en la misma estación. Es muy divertido recordarlo porque ibamos el uno al lado del otro sin hablar, hasta que le dije: "tú eres..." y el sin dejar que yo terminara de hablar dijo: "sí, el de la playa". Al final conversamos por un buen rato e intercambiamos números de teléfono.

Para ser sincera, todo esto me sigue pareciendo raro.


jueves, 12 de marzo de 2009

Reflexiones

Hace tiempo que no escribía porque simplemente no me hacía sentido lo que estaba viviendo en ese momento una persona cercana a mí, que aunque al principio no fue alguien a quien quisiera, con el tiempo he llegado a apreciarla. En verdad, me sentí y me sigo sintiendo afectada al ver como una enfermedad puede cambiar completamente el escenario no sólo del que la padece sino de su entorno además. A pesar de una intervención quirúrgica, radioterapia, quimioterapia y días de tormentosas e inciertas esperas para saber si había terminado la batalla, el cáncer volvió una vez más para sorprendernos en una nueva ubicación, como si fuera una fría estrategia de ofensiva. Como puede nuestro propio cuerpo traicionarnos, por qué se demora tanto en darnos aviso. Son muchas las preguntas cuyas respuestas nos afligen aún más. Me inquieta ver como la calma momentánea puede volverse una realidad espantosa. Y aquí estoy una vez más, sin poder hacer nada más que dar esperanzas, hacer reír y apoyar. Vivir dos veces la misma experiencia en tan poco tiempo pareciera ser una pesadilla, pero el camino de la vida nos lleva nuevamente a la clínica, a los exámenes, a las esperas… cuando creíamos haber superado todo. Los sentimientos son encontrados… espero que de todo esto sólo quede un recuerdo, una enseñanza, una lección con un final feliz.