En mi clase de psicología la profesora nos dio un ejercicio en el cual nos debíamos identificar con un animal, una flor, una película, un color y un sentimiento. Fue sorprendente, ver como al ir respondiendo cada uno de los ejercicios me iba dando cuenta que me estaba acercando a un reflejo y fue mayor asombro aún cuando la profesora, que por cierto es psicóloga, después de mis respuestas, terminó de ponerme en frente a un espejo. No me importó que todos escucharan mi descripción (fui la única persona a la que la profesora describió) sino que me hizo ver algunos aspectos que ignoraba por completo. Es cierto, soy tímida, reservada y observadora. Lo demás me lo reservo.

